martes, 5 de enero de 2016

Yo antes...

Yo antes era muy moñas. Muy inconsciente. Escribía fatal y respetaba la puntuación lo mismo que los colaboradores de Sálvame respetan el turno de palabra. Pero sobre todo era moñas de cojones. Me dedicaba a airear mis hazañas amorosas, buenas y malas, como si a algún mortal le interesara la más mínima mierda. Sigo siendo moñas, pero a un nivel bastante más personal: me gusta la nueva canción de Adele y canto Let it go en mi casa, en bata y zapatillas mientras limpio el baño. Hago tartas. Y llamo "croquetilla" a mi pareja. (Pero esto jamás saldrá a la luz). Estoy escribiendo mierdas en este blog olvidado, anodino, mierdas like a castle... Y desde el móvil. Yo que cojones sé. Tengo insomnio. Y apnea del sueño. Y Miami me lo confirmó. Mi última entrada a este blog, probablemente, fuera algún dardo envenenado a mi ex novio. Qué patético todo. No me apetece leerlo raitnau. Quizás luego. Podría abrirme otro blog para escribir mis cosicas, o simplemente borrar lo anterior, pero soy muy vaga y... Tampoco quiero borrar mi pasado. Me gusta mi evolución. De imbécil a idiota. De niña a mujer, como cantaba "Hey,Julio". De autocontrol y de total descontrol. Podría cantar Ley it go ahora mismo, pero no quiero. ¿Han cerrado fotolog? ¿Qué me dices, chacha? Vaya notición. No creáis, me da pena. Pensaba usar el flog para escribir mis neuras, es más mainstream que el blog, todo el mundo tiene un blog en uso o desuso, pero lo tiene. El flog estaba muerto y me daba libertad para eructar neuronas allí. En fin, que yo antes... Y yo ahora... Bah.